viernes, 21 de octubre de 2016

Crítica: Luz Oscura (2016)


Luz Oscura (2016) Directora: Julia Thays


El día de ayer tuve la oportunidad de ver esta obra de teatro que se está presentando en el Centro Cultural El Olivar, con Nidia Bermejo, Alberick García y Jesús Neyra en los roles principales, además de la participación de Miguel Dávalos junto a Ernesto Ayala.
Los autores son Gonzalo Rodríguez Risco y Julia Thays, y esta última es la que se encargó de la dirección.


Bajo el reflector



Uno de los objetivos principales que tiene la obra es representar la mentalidad y el comportamiento de las personas que crecen rodeados de cámaras, bajo el ojo público, para ello Rodríguez y Thays usan de base a Amanda Luna, una actriz que busca con desesperación el recuperar la fama de cuando era niña.
Nidia Bermejo se pone bajo la piel de Amanda, una mujer trastornada, desesperada por estar bajo los reflectores, una mujer caída en lo más temido por todo actor, y me refiero al "encasillamiento", pero uno tan profundo además de absorbente que a pesar de sus ya 30 años la sigue persiguiendo y atormentando.
Nos entrega un personaje con un psique muy trastocado, sin rumbo, dañado por traumas, decisiones y pecados del pasado.


¿Cuánto pides por la fama?



Todos alguna vez hemos soñado con ser un gran actor, tal vez un músico muy reconocido, o simplemente ser famoso, tener una fila interminable de fans que se rasgan las vestiduras por solo vernos, pero lo que no consideramos es el costo que conllevaría, y eso lo exponen en la obra apoyándose de Willy el antiguo amigo de Amanda, interpretado por Jesús Neyra, en resumidas cuentas Willy es el actor de moda, un chico tv, amado y envidiado por muchos (Amanda entre ellos), y cómo es consciente de ello está dispuesto a todo por aprovechar al máximo su preciado estrellato antes de que se le agote.
Pero lo más interesante de él reside en el momento que nos narran todo lo que hizo por esa fama, nos explican el cómo una persona es capaz de renunciar a su vida anterior, privacidad, y más aún, a su integridad tanto física como mental a cambio de ser el centro de todos los reflectores, y las consecuencias que eso conlleva.


"Yo me encargo de todo"


Fernando, personaje que da vida Alberick García, es el novio de Amanda Luna, un ingeniero, y como tal, un hombre pensante e inteligente, pero con un detalle en particular, ama que la gente necesite de él. Los autores usan al personaje para mostrar una dualidad que me pareció ingeniosa, y es la de que ama a la gente dependiente porque eso lo hace sentirse más independiente de sí mismo, pero a la vez se vuelve una persona dependiente de los que lo necesitan, llegando al punto de perder el rumbo, todo por dicha pasión y dependencia, con su frase característica "no te preocupes, yo me encargo de todo" deja en claro lo mucho que necesita que necesiten de él, mostrando rasgos egoístas, fríos y calculadores solo con el objetivo de saciar esa necesidad enfermiza.


Conclusiones



La obra me pareció muy buena, con una excelente manera de narrar una historia que realmente ocurre, para lograr eso hace un uso y despliegue de personajes tridimensionales, con personalidades bien marcadas, y además de todo con una interacción más que sublime entre ellos. Para finalizar la obra te deja dos interrogantes bien planteadas y argumentadas en sus casi dos horas de duración, y son ¿Podría renunciar a todo por estar en el centro de los reflectores de la sociedad y público? y si soy capaz de ello ¿podré lograr soportar todo lo que eso conlleva?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario